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Metodología

Comparar bien exige poner las pólizas en el mismo plano.

Nuestra recomendación parte del riesgo real. No existe una aseguradora universalmente mejor: cambia con el edificio, las condiciones y el servicio necesario.

Solicitar estudio
01

1. Normalizar el riesgo

Comprobamos descripción, capitales, usos, instalaciones, reformas y siniestralidad para que cada entidad valore la misma finca.

02

2. Leer más allá de garantías

Contrastamos definiciones, límites, franquicias, sublímites y exclusiones, y señalamos dónde una diferencia puede afectar a un siniestro.

03

3. Explicar la recomendación

Relacionamos cada ventaja o renuncia con la realidad de la comunidad. La decisión y la contratación siempre corresponden al cliente.